No Será de Noche para Siempre

A la Pastoral Aliancista en PR:

Los tengo a todos presente en mis oraciones. No saben con cuántas ansias anhelaría poder sentarme con cada uno de ustedes para escucharles atentamente y compartirles a su vez palabras de aliento del precioso Evangelio. Por ahora tendré que conformarme con escribirles estas líneas.

Redunda decir que PR enfrenta retos de carácter histórico que hace tan solo una semana habrían sido inimaginables. El rastro dejado tras el paso devastador del Huracán María por nuestro bello terruño sigue estremeciendo la fibra más honda del ser. De ahí que junto a Jeremías necesitamos permitirnos procesarlo igual que lo hiciera él: "lloré hasta que no tuve más lágrimas; mi corazón está destrozado. Mi espíritu se derrama en angustia al ver la situación desesperada de mi pueblo." (Lamentaciones 2:11)

Amados y amadas en el Señor, está permitido llorar. Es más, posiblemente en este momento lo más espiritual que podemos hacer es precisamente sentir el dolor de nuestro pueblo, y entonces llorar con profundo lamento. Temo que a veces somos tan rápidos en querer "meter mano" a la situación, que abrazamos un optimismo que le niega el espacio al lamento y sino, que se niega a admitir la profundidad de la tragedia sufrida. A algunos nos urge aprender a hacer lamentación, y eso toma tiempo, valor y gran energía física y emocional. Y sin embargo resulta en mucha sanidad, capacitándonos a su vez para actuar como requiere la presente difícil situación.

Además, no hay atajos en el desierto. El proceso en sí de vivir esto juntos como país y como Iglesia hay que abrazarlo. No debemos verlo meramente como una interrupción fortuita de nuestra normalidad, es mucho más que eso. Es el currículo para todo el país. Debemos meditar en lo que estamos viviendo. En otras palabras, no desaprovechemos tan costosa universidad viajando a cien millas por hora tratando de zafarnos de esta a la brevedad posible sin detenernos a pensar bien lo que ha pasado con todas sus dimensiones. Capaz que erraremos en algunas de nuestras conclusiones, y capaz que a veces nuestra teología será más chueca de lo que es saludablemente recomendable; pero visitar el texto bíblico en busca de todo el consejo del Evangelio es imprescindible en tiempos como este. Y si habremos de hacerlo bien dedicaremos tiempo considerable a practicar humildemente aquellas disciplinas espirituales que nos ayuden a estar atentos a lo que el Espíritu procura decirle a la iglesia, y al país. Muchos de nuestros presupuestos necesitan ser re-visitados y muchos de nuestros silencios necesitan ser respetados, no los rellenemos con ruido; de lo contrario habrá sido en vano tanto dolor.

Después de todo, "no solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Dt 8:3). En medio de tanta devastación y desesperanza, la iglesia es la única que puede darse el lujo de encarnar la Buena Noticia. Y una vez más Jeremías nos ayuda: "recordar mi sufrimiento y no tener hogar es tan amargo que no encuentro palabras. Siempre tengo presente este terrible tiempo mientras me lamento por mi pérdida. NO OBSTANTE, AÚN ME ATREVO A TENER ESPERANZA CUANDO RECUERDO LO SIGUIENTE: ¡EL FIEL AMOR DEL SEÑOR NUNCA SE ACABA! SUS MISERICORDIAS SON NUEVAS CADA MAÑANA. ME DIGO: EL SEÑOR ES MI HERENCIA POR LO TANTO, ¡ESPERARÉ EN ÉL!" (Lamentaciones 3:19-24). Si ha habido un tiempo para que La Alianza puertorriqueña sea una iglesia centrada en el Evangelio, llena del amor y el poder del Espíritu para gloria de Dios y gozo de PR y el mundo, ese tiempo es ahora. Centrémonos en eso que Dios hizo, está haciendo y hará por nosotros por medio de Cristo. Con mucha sensibilidad y afincados en la realidad caminemos junto a nuestro dolido pueblo el franco desierto ante nosotros, teniendo presente que en algún momento va a amanecer, no será de noche para siempre.

Una de las ventajas o fortalezas de la Iglesia que a veces pasa desapercibida es nuestra capacidad de reunión; en otras palabras - ya estamos organizados en pequeñas comunidades con líderes reconocidos, algunos recursos y equipos de voluntarios dotados sobrenaturalmente para enfrentar situaciones y adelantar la misión en su respectiva región a lo largo y ancho de todo el país. No se puede decir lo mismo de toda institución en PR. Les animo a seguir tomando iniciativas para servir a nuestra gente y a nuestro pueblo. Estoy tan orgulloso de ustedes.

Les adelanto que con la ayuda de Dios, mañana jueves 28 de septiembre me estaré reuniendo con el CED (al menos con el sub-comité) para trabajar algunos detalles de nuestra respuesta a la situación del país. Nos reuniremos en El Encuentro a las 10 AM; si eres un obrero oficial de La Alianza y puedes llegar serás muy bienvenido. Entre otras cosas, estaré designando iglesias-base por región (somos 6 regiones en total); debido a la severa dificultad para comunicarnos estaré designando responsabilidades a varios de uds. Dios mediante tarde o temprano estaremos recibiendo ayuda exterior y queremos contar con la agilidad necesaria para llegar hasta todos expeditamente. A partir de la mencionada reunión volveré a comunicarme con uds. Mientras tanto, en la medida que les sea posible necesito que me indiquen lo siguiente:

1) Queremos conocer el status del templo y de los miembros de su iglesia.2) Dígannos cómo están operando y de qué manera consideran podemos ayudar. 3) Cualquier otra información que desees compartirnos: Les informo que: 1) ADF perdonó el pago del mes de octubre a Iglesias con préstamos. 2) Nombré al pastor John Sierra como coordinador de la ayuda de CAMA. Su dirección es: Lincoln 76 Casa Blanca Toa Alta PR 00953. Su email es: johnsierra@gmail.com.

3) La gente de CAMA estará visitándonos en próximos días para ayudar a hacer la evaluación de necesidades de iglesias y membresia.

4) Nuestro presidente (Dr Stumbo) desea visitarnos la próxima semana.

Una nota final - como algunos habrán notado, intento seguir mi propio consejo, de ahí que he estado sumergido en dos libros que me han hecho un enorme bien estos días - Lamentaciones y Eclesiastés. Si quieres puedes acompañarme. Pido a Dios que para la Gloria exclusiva de Su Gran Nombre nos haga a todos excelentes líderes espirituales, líderes que cultivan una vida interior saludable y que exponen atinadamente el glorioso mensaje del Evangelio. Por favor, hagan llegar esta carta a todos.

Los amo,Pastor Javier Gómez MarreroSuperintendente Distrito de PR